Mucha gente retrasa meses tener su web porque cree que primero tiene que "tenerlo todo listo": textos perfectos, fotos profesionales, un logo definitivo, saber exactamente cuántas páginas quiere. La buena noticia: necesitas mucho menos de lo que piensas para empezar.

Lo que sí necesitas

Lo que NO necesitas preparar

Cómo va el proceso, paso a paso

En términos generales, encargar una web profesional sigue cuatro pasos:

  1. Cuentas tu negocio. Un formulario o llamada corta — qué haces, para quién, qué quieres conseguir con la web.
  2. Se define la web. Estructura, contenido y dirección visual, a partir de lo que has contado.
  3. Se construye. Diseño, desarrollo y adaptación a móvil, sin que tengas que intervenir salvo para revisar.
  4. Se revisa y se publica. Ajustas lo que haga falta dentro de las rondas de cambio incluidas, y la web sale al aire.

Puedes ver cómo lo hacemos exactamente en la sección Cómo trabajamos de nuestra propia web.

Una excepción real: si ya tienes web

Si tu web actual funciona, no necesitas cambiarla porque sí. Esta checklist tiene más sentido si tu web está anticuada, no representa bien tu negocio, no funciona bien en móvil, o simplemente ya no te ayuda a conseguir clientes.

¿Tienes claro lo básico y quieres dar el siguiente paso?

Cuéntanos tu negocio con tus propias palabras — nosotros nos encargamos de ordenarlo.

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Si te quedan dudas sueltas sobre plazos, precio o propiedad de la web, están respondidas en nuestras preguntas frecuentes.