Mirar solo el precio es la forma más fácil de llevarte una sorpresa después. Da igual a quién le encargues tu web —a nosotros o a cualquier otra persona—: estas son las preguntas que de verdad marcan la diferencia entre un buen encargo y uno con sorpresas.

1. ¿Qué incluye exactamente el precio, por escrito?

Pide la lista concreta: diseño, adaptación a móvil, formulario de contacto, SEO técnico básico, analítica, certificado SSL, conexión del dominio, número de rondas de cambios, soporte inicial. Si no te lo dan por escrito antes de empezar, es la primera señal de alarma — el precio bueno no es el más bajo, es el que no cambia a mitad de proyecto.

2. ¿De quién es la web y el dominio cuando termine?

La web debería ser tuya desde el primer día, no una licencia que dejas de tener si dejas de pagar una cuota. El dominio (el nombre de tu web) debería estar a tu nombre, no al del proveedor — así, si algún día cambias de proveedor, el dominio se viene contigo.

3. ¿Cuántas rondas de cambios tienes incluidas, y qué pasa después?

Un número de rondas fijado de antemano evita la negociación abierta ("¿esto cuenta como cambio o no?") a mitad de proyecto. Pregunta también qué pasa después: si un ajuste puntual se cobra aparte, y si existe algún tipo de mantenimiento mensual opcional para cambios recurrentes.

4. ¿Puedes editarla tú mismo, o depende siempre de ellos?

No hay una respuesta "correcta" — hay proveedores con panel de edición propio y otros sin él, donde cualquier cambio se pide y lo hace el proveedor. Lo importante es que lo sepas de antemano, para no descubrir después de pagar que esperabas algo distinto.

5. ¿Qué pasa con el hosting?

Algunos proveedores lo incluyen en el precio, otros lo valoran caso por caso según el proyecto. Pregunta quién paga el hosting, quién lo gestiona, y qué pasa si la web se cae — no des por hecho ninguna de las tres cosas.

6. ¿Hay permanencia o renovación obligatoria?

Aclara si el pago es único o si hay una cuota que estás obligado a mantener, y durante cuánto tiempo. Un pago único sin permanencia te da más libertad para decidir más adelante si quieres seguir con ese proveedor o no.

7. ¿Puedes ver ejemplos reales de su trabajo?

Pide un portfolio de proyectos reales y navegables, no solo capturas bonitas en una presentación. Y si algún ejemplo es un concepto o una propuesta que no llegó a contratarse, un proveedor honesto te lo dirá así — no como si fuera un cliente real.

Aplicado a nuestro propio caso

Por transparencia, así respondemos nosotros a estas mismas siete preguntas: precio cerrado por escrito desde el primer momento (todo detallado en Qué compras), la web y el dominio son tuyos desde el día uno, 3 rondas de cambios incluidas y mantenimiento opcional desde 29€/mes, sin panel de autoedición (cualquier cambio nos lo pides y lo hacemos nosotros), hosting valorado caso por caso, sin permanencia obligatoria, y un portfolio real donde distinguimos claramente los proyectos publicados de las propuestas que no llegaron a contratarse. Puedes comprobar cada punto en nuestras preguntas frecuentes.

¿Quieres hacernos estas mismas preguntas?

Escríbenos y te respondemos con la misma franqueza, sin letra pequeña.

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